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16/12/2017

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Impacto por incendios en la Palma Chilena son invaluables
En los últimos 5 años, los incendios han afectado a 4 mil ejemplares de los 6.400 que se registran en el sector palmar El Salto, Santuario de la Naturaleza (Estrategia).
20/03/2017


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Impacto por incendios en la Palma Chilena son invaluables

A la fecha, los incendios ocurridos en la “Ruta Las Palmas”, han afectado sobre el 60% del palmar ubicado en esta zona. Pese a lo anterior, es posible que una buena parte de las Palmas Chilenas quemadas sigan vivas, pues una de las características de la especie es su resistencia al fuego. Aún así, la repetición persistente del fenómeno cada temporada estival, posiciona a la población de esta planta ubicada en ese lugar, única de nuestro país y distribuida entre el Río Limarí en la IV Región y el Río Maule en la VII Región, como una población altamente amenazada. Tomar medidas drásticas es una necesidad, en su defecto, esa podría dejar de ser una población ecológicamente viable.

Para Juan Andrés Olivos, Director de Conservación de la Fundación para la Recuperación de la Palma Chilena y Bosque Nativo, “la posible pérdida de un palmar de este tamaño puede significar un retroceso importante en nuestros esfuerzos de conservación de la Palma Chilena. Además, cabe considerar otros impactos asociados al fuego, como el favorecimiento de la invasión por parte de especies exóticas, alteración en el ciclo de nutrientes y disminución de la capacidad de fotosíntesis por el aumento de material en suspensión, entre otros. Es por esto que necesitamos a la brevedad, un diagnóstico acertado de los efectos del incendio en el sector y ejecutar medidas de restauración y prevención para el futuro”.

La Fundación para la Recuperación de la Palma Chilena y Bosque Nativo (FURPACH), fue creada el año 1997, con el objetivo de promover las virtudes de la Palma Chilena, dar a conocer su fragilidad, lenta reproducción y crecimiento; extender en el país y el mundo la necesidad de conservarla y procurar su preservación por medio de la reproducción de la especie, labor que realiza a diario en sus propios viveros. Asimismo, busca asegurar en las futuras generaciones la mantención de la Palma Chilena y evitar su desaparición. La Fundación cuenta con más de 1.000 hectáreas protegidas en la Reserva Ecológica Oasis de la Campana, ubicada en Ocoa,  Región de Valparaíso.

FURPACH, lleva 20 años trabajando en la recuperación y fomento de la Palma Chilena, especie endémica, catalogada en estado Vulnerable por el D.S. 51 y por la IUCN. Actualmente, FURPACH se encuentra trabajando además en la gestión de un plan de conservación para otras 5 especies amenazadas: belloto del norte, algarrobo, guayacán, avellanita y lingue; con campañas de recolección de semillas y manejo en su vivero, ubicado en la Reserva Ecológica Oasis de La Campana. Espacio que cuenta con más de 300.000 plantas nativas. A la fecha, la Fundación ha reproducido en su vivero 2,5 millones de Palmas Chilenas y 90 mil bellotos del norte, plantados en diferentes zonas de Chile, incluido Isla de Pascua, donde también se encontraba originalmente la Palma. Estas cantidades son muy relevantes considerando que en 1995 quedaban sólo 120.000 palmas adultas según CONAF y 18.000 bellotos del norte.

Al respecto Mauricio Moreno Sagredo, Director de la Fundación, señala “llevamos 20 años enfocados en la recuperación de bosques y matorrales nativos de la zona central, con principal énfasis en la Palma Chilena. Para ello hemos trabajado con el sector público y privado, hemos realizado actividades de educación ambiental y generado alianzas multisectoriales para aumentar el impacto y alcance de nuestro quehacer. Dado el panorama nacional, ponemos a disposición nuestra experiencia y trayectoria para que las zonas afectadas por los incendios, cuenten con nuestro apoyo y, estaremos atentos a los llamados de los organismos públicos respectivos, para brindar cualquier ayuda técnica que se necesite. En este sentido, ya estamos participando desde enero en el Comité de Restauración Ecológica instaurado por el Ministerio de Medio Ambiente para trabajar articuladamente el tema”. 

Para la Fundación, un tema relevante a abordar dado el contexto, es el diseño de una estrategia de prevención sólida y la implementación de un programa de restauración para esta zona, puesto que es irracional dirigir esfuerzos y recursos a un área que, de seguir por el mismo camino, está destinada a seguir cayendo en lo mismos desastres ambientales cada año. Ello requiere de la articulación y participación de diferentes actores, tales como la municipalidad, Seremi de Vivienda, el poder legislativo, diferentes organismos públicos y la ciudadanía respectivamente.

Además de lo anterior, se requiere del cumplimiento de las regulaciones y del ordenamiento territorial que ya existe en este sector, pues las tomas y nuevas poblaciones en lugares de riesgo, sin condiciones sanitarias, la mayoría de las veces sin servicios públicos y sin servicios de recolección de basura durante años, sumado a la presencia de viviendas irregulares, genera focos de riesgo para la naturaleza y para las personas. Los focos de micro basurales que se pueden distinguir a simple vista descolgándose de las mismas poblaciones constituyen riesgos constantes de incendio y sanitarios. Esto sumado a que las mismas poblaciones se van acercando y pegando a las plantaciones forestales es de altísimo riesgo.

Finalmente, para Juan Andrés Olivos de FURPACH, agrega “algunas medidas de prevención que podrían ser implementadas in situ serían: la creación de cortafuegos, eliminación de especies altamente inflamables, reforestación con palmas chilenas y nativos, sacar el ganado y eliminar el tránsito de las personas por los palmares, y, específicamente para este caso, control de tomas y manejo de residuos domiciliarios, por mencionar algunas”.

Ante estas situaciones, recalca Mauricio Moreno, “no podemos quedarnos en los lamentos y pensar que alguien más va a actuar. Lo primero, es tomar conciencia de nuestros actos y cómo éstos afectan a nuestro entorno. Luego, tomar acciones personales, como reciclar, usar menos el automóvil, y lo más importante, plantar más palmas y árboles nativos. Aunque sea en nuestros jardines, en las terrazas de nuestros departamentos, en parques públicos, donde sea. Uno ama lo que conoce. En la medida que plantemos más palmas, bellotos del norte, quillay, peumo, boldo, y todas las otras especies nativas, las conoceremos, las amaremos, las valoraremos y, por ende, las protegeremos y reproduciremos cada día más”.