Prevenir enfermedades en equinos

Columna de opinión, Dr. Jorge Manuel Genoud, Médico Veterinario, asesor Veterinario (equinos) de la Sociedad Rural de Argentina (Mundo Agropecuario)

Los caballos están  expuestos a diferentes  microorganismos (bacterias, virus, parásitos) que pueden afectar su salud y  su desarrollo en caso de potrillos. Esta posibilidad de transmisión microbiana puede  incrementarse  cuando viven en caballerizas o boxes, porque el contacto  es más cercano y el riesgo de propagación de enfermedades es mayor en comparación con los que están sueltos en un potrero.

La alteración de la salud  puede ser ocasionada por el accionar de   un conjunto de factores externos como son las bacterias, virus, parásitos, clima, deficiencias alimenticias, estrés, transporte, época del año, higiene,  ambiente,  manejo, etc. 

Es muy importante prevenir enfermedades con una correcta sanidad, y para  lograrlo es conveniente  aplicar   medidas   y acciones de lucha contra  algunos de  estos factores, a través de ella   obtendremos múltiples beneficios.

BACTERIAS Y VIRUS: La infección se produce cuando el animal es vulnerable y receptivo a la bacteria o virus que lo atacan, para enfermarlo  deben cumplirse también  otras condiciones como la incapacidad de reacción de sus defensas naturales y la falta de preparación de su aparato inmunológico para darle lucha. Las enfermedades infecciosas desencadenan una serie de síntomas y repercusiones desfavorables para la vida del animal, pueden afectar su aparato respiratorio, locomotor, nervioso, reproductivo, etc. Además algunas generan con posterioridad,  efectos secundarios importantes en el organismo animal que las padeció.

En ciertas  enfermedades, se puede  capacitar  al  sistema inmunológico  por medio de la vacunación, ésta  consiste en la inyección de un líquido inocuo y potente con la finalidad de preparar y enseñar al organismo (sin producirle la enfermedad) a reaccionar y defenderse,  a partir de acá tendrá la aptitud para oponerse (en forma efectiva, rápida e involuntaria) ante la sola presencia de un agente infeccioso.

Las vacunas le proveen inmunidad,  ésta puede ser definida como la capacidad de resistencia o reacción que posee el organismo frente a determinadas sustancias o seres vivos que lo atacan. Cuando esos microorganismos actúan sobre un equino y  no logran enfermarlo, decimos que ese animal es resistente o inmune. La respuesta deseada para toda vacuna es otorgar una aptitud de reacción ante el  agente infeccioso. 

En ocasiones, el período de incubación de ciertas enfermedades es muy corto; por eso para `preparar su mecanismo de defensa  y evitar que se desencadene la enfermedad, la aplicación de las vacunas debe realizarse con la debida antelación al contacto con esa bacteria o virus. Las vacunas contra  enfermedades (respiratorias, abortivas, etc.) deben ser valoradas  para prevenir la presencia de afecciones y mantener la salud animal.

PARÁSITOS: Los parásitos viven en el organismo animal en su aparato digestivo o en su sangre.  Lo hacen a expensas de un equino al que llamaremos  huésped, de él obtienen  los elementos necesarios para crecer y multiplicarse, y de esta manera  permiten  su supervivencia.

El estado general, la vitalidad, el crecimiento, el rendimiento y el bienestar de los caballos de todas las edades, son  afectados  por  varios parásitos internos con localización en el aparato gastrointestinal o sangre. Por este motivo la aplicación periódica  de eficaces  métodos de control y lucha,  desempeña un capítulo muy importante en la sanidad equina.

El parasitismo gastrointestinal en los potrillos afecta su normal crecimiento, pudiendo a veces provocar la muerte de los mismos. Un correcto tratamiento antiparasitario, asociado a una alimentación balanceada, permitirá obtener una óptima respuesta en el desarrollo físico  y en el estado general de los potrillos.

Los equinos pueden ser afectados por  uno o varios parásitos a la vez,  por lo tanto su control requiere tratamientos planificados y periódicos con  los productos indicados, además es conveniente fijar medidas de manejo  especialmente dirigidas para  evitar el contagio.

DIAGNOSTICO DE LABORATORIO: hay 2 enfermedades que requieren una lucha netamente profiláctica,  basada en  un  diagnóstico  realizado en el Laboratorio.  Se les realiza una extracción de sangre para  someterla a un análisis,  de esa forma  se pueden detectar a los  enfermos y evitar que contagien a otros animales. Ellas son:

  1. Anemia Infecciosa Equina ( origen viral)
  2. Piroplasmosis (origen parasitario)

PLAN SANITARIO: ¿en qué consiste? en  un conjunto de tareas,   planeadas con anterioridad y llevadas a cabo durante el año, basadas en la realización de: vacunaciones,  tratamientos antiparasitarios periódicos para la lucha de los parásitos gastrointestinales y análisis para diagnosticar enfermedades. Las medidas preventivas que podemos proporcionarles  son muy importantes, es aconsejable  aplicar un plan sanitario anual en forma sistemática, cuyo objetivo será dotarlos de una completa protección contra las enfermedades infecciosas y parasitarias.

Cada plan sanitario es conveniente planificarlo y enfocarlo especialmente hacia la actividad o el destino que tienen los animales que lo recibirán, por ejemplo para caballos de deporte, trabajo, yeguas en reproducción, etc. En un plan sanitario destinado a hembras preñadas es aconsejable agregarles al plan general que se le aplica al resto de los animales,  uno especial que incluya  las vacunas que las inmunizan para no padecer abortos bacterianos o virales y también aquellas que les permitirán aportar, a través del calostro materno, los anticuerpos para proteger al potrillo en sus primeros meses de vida.

OTRAS MEDIDAS: Además de  establecer un adecuado plan sanitario para prevenir enfermedades, no podemos olvidar:

  1. la importancia de la observación diaria de los animales para detectar signos o síntomas  anormales o casos recientes.
  2. el equino  recién ingresado  al establecimiento debe ser observado y aislado convenientemente porque   puede ser  una  vía importante  para el ingreso de una enfermedad que posee en ese momento o está en período de incubación. En estos casos   es aconsejable contar con  un espacio adecuado que permita  mantenerlo apartado por un tiempo prudencial del resto de los equinos. Durante este retiro  podremos observar la existencia  de manifestaciones clínicas y  este tiempo  será muy provechoso para efectuarle  análisis, vacunaciones y tratamientos antiparasitarios. Una vez finalizado los mismos podrá ser  incorporado definitivamente  al grupo.
  3. La capacitación del personal que está en contacto con los caballos es muy importante y forma uno de los pilares para la prevención de enfermedades.

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