Martes
25/07/2017

INDICADORES


Productores pedirían salvaguardias por importaciones lácteas
Los aumentos de 77% en valor, de 252% en volumen de leche en polvo entera y de 250% en queso gauda, a mayo, son aspectos que se están estudiando (Revista Campo - El Mercurio).
11/07/2017


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Productores pedirían salvaguardias por importaciones lácteas

El alza de más de 77% en las importaciones chilenas de productos lácteos tiene a los productores con un nuevo dolor de cabeza. Si bien se acepta que las reglas del juego permiten estas operaciones para paliar la menor producción nacional, que de a poco comienza a recuperarse, coinciden en esperar más apoyo de la industria procesadora que compra su materia prima.

 

“A nivel interno, la demanda por leche fresca para industrialización no crece en alrededor de una década, mientras que desde 2012 a la fecha las importaciones ganan terreno, como resultado de una falta de incentivos y señales de mediano y largo plazo de parte de la industria que pareciera estar actualmente en una posición de confort, en la que no aumenta su demanda de leche fresca, ni en su capacidad, pero sí favorece las importaciones, las que asoman como su alternativa para afrontar este escenario, pero que representan una seria amenaza para el desarrollo de la producción láctea nacional”, señala Rodrigo Lavín, presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche, Fedeleche.

 

El directivo considera que debiera ocurrir exactamente lo contrario.

 

“Sería esperable que empresas que se definen como procesadoras de leche y, más aún, dicen considerar al mercado interno, a sus proveedores y consumidores como un elemento central en su negocio, privilegien e incentiven la oferta nacional y dejen de actuar como traders en el mercado, que, en definitiva, le resta proyección y perspectiva a nuestra actividad lechera local”, señala Lavín.

 

Destaca que el mayor incremento de las importaciones se aprecia en la empresa Prolesur, que en términos de valor aumentó sus compras sobre 300%, seguida por Quillayes y después por algunos traders.

 

“Además, aunque a mayo las importaciones totales muestren un crecimiento de 77% en valor, no tenemos que perder de vista que el aumento de las importaciones de leche en polvo entera llega al 252% y en queso gauda a 250%”, enfatiza

 

Negativos efectos

 

Las actuales importaciones equivalen al 37% de la recepción informada por Odepa en los primeros cuatros meses de 2017, destacan los productores. En el mismo lapso de 2016, en tanto, las compras en el exterior representaron el 23,8%.

 

Por otro lado, la baja demanda por leche fresca limita en parte el potencial de mejores precios, dicen los productores y, sin incremento en la demanda por industrializar más leche, el sector primario tampoco crece, que es lo que se ha pasado en la última década.

 

“Además, el crecimiento de las importaciones trae consigo un aumento sustancial de la disponibilidad láctea, que para el período enero-abril resulta ser 27,1% superior al mismo lapso del año anterior y ante lo cual hacemos un llamado a la cadena de valor y a las industrias con verdadera vocación de desarrollo a trabajar en favor de un futuro sustentable de todos los actores”, señala el presidente de Fedeleche. Un sector fuerte

 

Rodrigo Lavín reitera lo que planteó en el Chilelácteo 2017, en cuanto a que está convencido de que el sector cuenta con todas las condiciones y potencial para seguir creciendo. No obstante, aclara que para eso se requiere avanzar en múltiples frentes. Entre ellos, potenciar una mayor internacionalización de la producción nacional, promover los beneficios del consumo de leche y derivados a nivel interno y la creación de una política de Estado que “el sector agrícola y lechero necesita y se merece”, donde la dinámica del comercio exterior debe ser materia de análisis y propuestas.

 

Más que solo una denuncia

 

Lavín plantea que tanto el aumento de las importaciones como la denuncia ante la fiscalía por colusión son temas relevantes y merecen atención.

 

“Vemos cómo las importaciones se han incrementado de forma notable y casi grotesca este año, pero esto también refleja una situación de arrastre, donde las importaciones superan a las exportaciones sistemáticamente, dejando a nuestro país con una balanza negativa en comercio exterior lácteo; es decir, en una condición de país importador neto. Esto no puede seguir así si es que pretendemos que el sector se proyecte y exprese su real potencial en nuestro país. Los productores seguimos estando disponibles a colaborar con todos los estamentos en un diseño de política sectorial de largo plazo”, señala.

 

Petición de salvaguardias

 

La posibilidad de pedir salvaguardias es un tema que, según Lavín, está actualmente bajo análisis con los asesores y también con representantes de gobierno.

 

“Las salvaguardias son genéricas y para todos los orígenes. Estamos ciertos de que existen algunos antecedentes que ameritan una revisión a fondo de esta situación y actuaremos en consecuencia y en base a lo que legislación nos permite.

 

Ante la posibilidad de que se demore la presentación de la medida y de que llegue cuando el daño ya esté hecho, el presidente de Fedeleche destaca que más allá de los tiempos que pueda demorar una presentación, lo relevante es disponer de todos los antecedentes necesarios para lograr hacer valer las herramientas que se disponen y que en ocasiones anteriores se ha conseguido aplicar a favor de la producción de leche chilena.

 

“En este trabajo nos encontramos y cualquier acción será debidamente informada a la opinión pública”, dice.

 

Monitoreo continuo de Odepa

 

Consultada Odepa sobre el aumento de las importaciones y la posibilidad de pedir salvaguardias, incluso las que establece el acuerdo económico con Nueva Zelandia, que plantea una salvaguardia especial por volumen, pero que a juicio de los productores ha sido poco efectiva, respondió:

 

“La Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) mantiene un monitoreo continuo de la situación. Según el boletín de la leche, si bien se observa un aumento de las importaciones hasta mayo, se espera que en el segundo semestre tales niveles se moderen en la medida que la producción nacional se incremente. Los precios de tales importaciones son los observados en el mercado internacional y, en el caso del queso gauda o queso corriente, han subido casi US$ 1.000 dólares la tonelada, lo que está en línea con el remate que realiza Fonterra y las ventas internacionales. Por otra parte, los precios al productor han mantenido el alza internacional que se registra en otros países”.

 

No solo a las importaciones

 

“Considerando los ritmos de la Comisión de Distorsiones, no sé si será la mejor estrategia anunciar la solicitud de un mecanismo para corregir eventuales distorsiones antes de recopilar los antecedentes y formalizar la petición. Sabemos por experiencia que la tramitación de una petición de salvaguardia o derechos compensatorios no es todo lo expedita que la situación amerita y, por lo tanto, alertar a los importadores sin haber ingresado la solicitud es invitarlos a acelerar sus compras en el exterior ante la posibilidad de que se aplique alguna medida de resguardo”, plantea José Luis Delgado, director ejecutivo de Aproval Leche.

 

Agrega que hace tiempo que plantean a las autoridades del Minagri y del Congreso la necesidad de aplicar el concepto de reciprocidad en exigencias a los productos lácteos importados.

 

“Hemos constatado que las normativas chilenas -laborales y ambientales- muchas veces superan con creces las de lecherías de los principales orígenes de las importaciones lácteas; sin embargo, los precios a los que llegan esos productos desconocen esa realidad y, por lo tanto, se transforman en una competencia desleal para la producción nacional”.

 

Tampoco las normas chilenas sobre etiquetado estarían ayudando mucho a equilibrar la cancha. Delgado plantea que los consumidores desconocen que, por ejemplo, una parte importante de los quesos importados son vendidos como “Producto chileno”, aunque vienen de países como Nueva Zelandia, pero la norma chilena permite que el importador fraccione una pieza grande de ese queso y envase los trozos al vacío para considerarla como de origen nacional.